Con su quinto álbum, Even in the Quietest Moments (1977), el grupo británico Supertramp alcanzó el equilibrio perfecto entre sus intentos por hacerse un hueco entre las bandas de rock progresivo de los 70 y el pop-rock sinfónico claramente comercial que les llevaría a la fama en años posteriores. El dúo Hodgson-Davies muestra en este hermoso disco de sonido cristalino su mejor momento como compositores; en especial el primero, que nos regaló joyas como Give a Little Bit o la extraordinaria obra sinfónica Fool´s Overture.

La formación de Supertramp a finales de los años 70
Even in the Quietest Moments se abre con el famosísimo tema Give a Little Bit, marcado por los cristalinos acordes de guitarra acústica tocados por Roger Hodgson con un modelo de 12 cuerdas y el registro agudo de la voz de este genial músico, perfectamente respaldadas por la base rítmica, saxo y coros del resto del grupo. Un tema sencillo y agradable que, como todos los del disco, conserva treinta años después la misma frescura, a diferencia de otras obras de género similar que se publicaron en la época. Después llega el turno para el lucimiento de Rick Davies y su piano, que nos regala una preciosa Lover Boy, tema que va creciendo de intensidad muy bien arropado de nuevo por los arreglos instrumentales de sus compañeros y un sonido típicamente Supertramp. La canción siguiente es la que da título al disco, Even in the Quietest Moments, una joya delicada e intimista en la que Hodgson vuelve a manifestar sus inquietudes religiosas acompañándose de la guitarra acústica y leves toques de sintetizador e instrumentos de viento. El tono de este tema y la interpretación de Hodgson recuerdan algo a los temas acústicos de sus compatriotas Led Zeppelin como The Battle of Evermore. Con igual sentimiento, pero más cercano a las situaciones mundanas, nos llega inmediatamente la preciosa canción de amor Downstream, cantada magistralmente al piano por Davies sin necesidad de contar con una voz prodigiosa. En Babaji, otro de los temas más conocidos del disco, Hodgson sigue a lo suyo, es decir, a ofrecer sencillos pero espléndidos temas con contenido religioso, aunque en esta ocasión fundamentado principalmente en su dominio de los teclados y sintetizadores. Babaji contrasta con el intimista piano de Davies, que vuelve a acertar en From Now On, otra balada bluesy coronada con un final a ritmo de gospel en el que destaca de nuevo el saxo de Helliwell. Este tema fue publicado sin demasiado éxito como segundo sencillo del álbum.

Roger Hodgson a los teclados
Y llegamos para terminar este memorable álbum con una de las obras maestras del pop-rock sinfónico: Fool´s Overture. Esta maravilla musical de casi once minutos compuesta por Roger Hodgson engancha y emociona desde su preciosa introducción, con las primeras notas del piano y arreglos orquestales, los samplers de campanas y un fragmento de discurso del primer ministro británico Winston Churchill y los sintetizadores que preceden a la sentida interpretación de Hodgson en la parte central. El tema parece llegar a su climax con la entrada de los instrumentos de viento, pero tras una breve pausa cubierta con nuevos samplers y efectos llega la épica conclusión al más puro estilo del rock progresivo de la época, marcada en este tema por los sintetizadores y arreglos orquestales que cierran ahora sí esta antológica obra musical de misteriosa letra dedicada a reflexionar sobre la barbarie humana que supuso la Segunda Guerra Mundial. Even in the Quietest Moments es en definitiva un álbum delicioso y magistral que se escucha de un tirón y deja un regusto agradable, una obra no tan pretenciosa como otras del género progresivo pero tampoco tan comercial y empalagosa como discos posteriores de Supertramp. Dos años después llegará el éxito absoluto para el grupo británico con las ventas millonarias de Breakfast in America, que les lanzó al éxito mundial.
Aquí tenéis una versión en directo en 1977 de Fool´s Overture con la que Supertramp cerraban sus conciertos
